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Comunicación La comunicación es la esencia de toda relación, un ingrediente necesario en toda relación sexual mutuamente satisfactoria, y es especialmente importante cuando una de las dos personas está impedida. Generalmente, el sexo es más agradable cuando forma parte de una relación en la que se pueden discutir abiertamente pensamientos, sentimientos e ideales. Nadie puede saber o adivinar exactamente qué es lo que le agrada a otro, que zonas de su cuerpo son más sensibles, qué sensaciones son más excitantes. Tu pareja no es una telépata, y hay que explicarle lo que te gusta, donde tienes mayor sensibilidad y dónde careces de ella, del mismo modo que él o ella debe decidir qué es lo que le causa placer. Ambos compañeros comparten la responsabilidad sexual y deben rechazar los viejos estereotipos de una mujer pasiva y el hombre agresivo. Cuando uno se embarca en una relación nueva, tiene la responsabilidad de explicar su condición física a su pareja, diciéndole qué es lo que puede hacer sexualmente, o lo que cree que puede. No esperes a que tu pareja inicie la discusión, ni supongas que sabe todas las respuestas. Es muy corriente que alguien se sienta normalmente curioso, pero tenga miedo de ofender si hace preguntas. Hasta puede que sea buena idea preguntar a tu pareja qué es lo que ella o él desea saber sobre tus limitaciones. Puedes evitar mucha ansiedad por ambas partes siendo abierto y honesto. Después de todo, no es posible tener una relación sexual saludable sin confianza y comunicación. No es fácil hablarle a alguien con quien queremos hacer el amor acerca de ortopedias, la posibilidad de mojar la cama, espasmos musculares, terribles cicatrices en el cuerpo, o las posiciones sexuales que uno no puede adoptar. Pero a largo plazo es más sabio evitar las sorpresas. Lo más probable es que tu pareja aprecie tu honradez y además consiga idear formas de resolver algunos de los problemas, haciendo que resulten más llevaderos los demás. Por otra parte, puede que no salga bien. Después de haber contado todo, existe la posibilidad de que tu pareja se sienta incapaz de afrontar la situación. Por desolador que pueda resultar, eso es mejor que ser rechazada más adelante, cuando uno ha hecho una inversión emocional aún mayor. Ser franco al principio de una relación evita los problemas y tensiones derivados de alimentar esperanzas no realistas, con las consiguientes decepciones. La información de esta seción fue obtenida de geocities ¿Desea más información?
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